Otra de las funciones del casco es proteger al faro delantero de los impactos con nuestra cabeza, al agacharnos para retirar el cepo del freno delantero.
Actualización: Lamentablemente, al estar situado en la cabeza, el casco no protege las posaderas. Tras impactar contra el faro, por acción-reacción uno sale disparado y acaba con el trasero contra el frío asfalto. Sentarse en el sillín después es algo doloroso.