Creo que a partir de los 5.000 Km en moto, la experiencia acumulada permite ir clasificando los insectos en tres grandes grupos, atendiendo a su sabor y sonido. Principalmente según su sabor, por dos motivos.
Uno, es increíble la cantidad de bichos que te aciertan en la boca, a pesar del poco área que ocupa respecto al frente total que presentas al avance. Y eso que la llevas cerrada. El segundo motivo es que sólo suenan cuando impactan contra el casco o las gafas. Contra la piel, el golpe se amortigua y espachurrarse, se espachurran. Doler, duelen. Pero no suenan. Así que ofrece un espectro mayor de clasificación el sabor que el sonido.
Primer grupo: del amanecer hasta algo antes del mediodía.
Suelen ser más blanditos que duros, de sabor suave, como si hubieran bebido del nectar de las flores y el rocío de la mañana. Suenan a estallido de burbujas del plástico de envolver.
Segundo grupo: del mediodía a media tarde.
Los peores con diferencia. Duros, amargos, picantes. Si impactan contra la piel desnuda, duelen un montón. Y si lo hacen contra una prenda no reforzada, otro montón también. Su sonido es de crujido, tipo nuez cascada. La proporción de rastros verdes sobre el casco y las gafas es mayor que en los otros grupos.
Tercer grupo: fin de la tarde y ocaso.
Pequeños y compactos, se sienten golpear como pequeñas punzadas. Quizás haya más proporción de mosquitos, y el sabor a óxido es más predominante. Alguno tiene toques dulzones.
Recomiendo encarecidamente rodar en la franja correspondiente al primer grupo, siempre que se pueda. Me da en la nariz que como elementos comestibles, son los más sanos.